La ubicación, la disponibilidad de cocina, el espacio del apartamento, la cama cómoda, la amabilidad del personal. La habitación tenía varias zonas: una cocina-comedor, un mullido sofá con otomanas y iluminación propia, un escritorio, un dormitorio con zona de guardarropa, un baño con lavadora y secadora (también había pastillas para lavavajillas y lavadora).
Todo estuvo bien excepto la limpieza. Tuvieron que recordárselo. Y varias veces